Este verano me sorprendí tatareando una canción que marcó mi época adolescente, “La fábula de los tres hermanos”, del cantautor cubano, Silvio Rodríguez. Según la letra de esta canción, ninguno de los 3 hermanos consigue ni “descubrir ni fundar”, como era su objetivo: ni con una visión cortoplacista, ni con una visión futurista, ni con la combinación o alternancia entre ambas. Los dos primeros no llegaron lejos, y el tercero, aunque “anduvo vereda adentro el que más”, terminó extraviado, “entre el estar y el ir”.

4-reflexiones-autodescubrirse

Así lo resume Silvio Rodríguez.

 “Ojo que no mira más allá, no ayuda el pie”.

“Ojo que no mira más acá, tampoco fue”.

“Ojo puesto en todo, ya ni sabe lo que ve”.

Y con la mirada puesta en el horizonte, en un mar tranquilo, me sumergí en el mismo dilema de la primera vez cuando escuché esta canción. ¿Hacia dónde debemos fijar la vista? Y entonces me di cuenta de que esas no eran las preguntas correctas. El problema de estos hermanos no radica en cómo transitan por el camino. El origen del dilema está en el inicio mismo del viaje.

¿Vas a iniciar tu viaje? me gustaría compartir contigo 4 puntos para la reflexión, con el convencimiento que te ayudarán en este camino:

1 – Descubrir nuestra visión: para tener éxito en nuestra vida y en nuestras profesiones, es necesario no cometer los mismos errores que realizaron nuestros 3 hermanos. Emprendieron su camino sin hacerse estas preguntas básicas:

¿A dónde querían ir? ¿Qué querían fundar? ¿Qué querían descubrir? ¿Era necesario emprender el camino solo?

¿Nos hemos hecho estas preguntas a nosotras mismas? Seguramente, cuando realizamos nuestro Plan de Negocio o Plan de Viabilidad, redactamos nuestra misión, visión y valores. Pero, la mayoría de las veces, respondemos a este apartado del plan de negocio sin ningún entusiasmo, o sin ningún criterio en el que basarnos para responderlo.

Un error muy habitual al redactar estos apartados, es que no se cruza con la misión, visión y valores de nuestras vidas. Es, precisamente, por donde debemos empezar.

“Normalmente, los trabajos soñados se crean, no se encuentran, por lo que no suelen conseguirse por los medios tradicionales. El primer paso es conocerse bien” (Extraído del best seller “Tu modelo de negocio”).

2 – Realizar un ejercicio de introspección: te propongo que desconectes un segundo y contestes a las siguientes preguntas:

  1. ¿Qué te gusta hacer? ¿Cuándo sientes que el tiempo vuela?
  2. ¿Qué diferentes roles desempeñas: madre, hija, hermana, profesional, deportista, voluntaria, amiga, pareja…? ¿Qué te gusta de cada uno de esos roles? ¿Cómo puedes incluir esos aspectos en tu trabajo o en tu empresa?
  3. Identifica tus competencias o habilidades (talentos adquiridos y naturales; qué te resulta fácil: escribir, sociabilizar, analizar datos, compactar gente, planificar, olfatear oportunidades, resolver problemas, impulsar…)
  4. Cuáles son tus motivadores, lo que te mueve en la vida: la actividad teórica/intelectual/investigadora, social, artística, convencional/tradicional, individualista, utilitarista…
  5. Cómo te comportas o cómo respondes ante: los retos, las personas, los cambios o los procedimientos y datos
  6. Qué te interesa: tecnología/software, aprendizaje, desarrollo personal, aventura, variedad…

3 – Encontrar tu propósito, la pregunta crucial en los modelos de negocio.

“Si tu trabajo y tu propósito no están acompasados, simplemente vas a cambiar de sitio el problema” Bruce Hazen, managementcoach

Puede parecer que este ejercicio de reflexión sea una perogrullada de coaches, pero profesionales de gran prestigio se decantan por la búsqueda de la esencia de la persona para encontrar el valor diferencial y cohesionar tu vida y tu profesión, para hacer compatibles tu vida y tu trabajo. Es el único camino a una vida plena y satisfactoria.

4 – Emprender el camino acompañada: finalizo el post con esta reflexión. ¿Por qué los 3 hermanos fueron cada uno por su lado? Creo que también éste es uno de los grandes errores que cometieron. Está demostrado que los equipos se equivocan un 30% menos que la más brillante profesional independiente.

Ante esta reflexión, una persona me preguntó con mirada traviesa: ¿y si eres hijo o hija único?

Efectivamente. ¿Qué pasa cuando una emprende en solitario? Aun cuando seas una autónoma o una profesional independiente, no tienes por qué hacer el camino sola.

Busca alianzas, comparte espacios y experiencias, únete a foros especializados, colabora con asociaciones de tu sector o de tu interés, acude a encuentros, fortalece tus redes…No estás sola. EmakumeEkin ha nacido con la vocación de acompañar a las mujeres profesionales en su emprendizaje y despegue y ofrece diferentes servicios con ese fin.

“Si quieres ir rápido, camina solo… Si quieres llegar lejos… ¡camina en grupo!” (Proverbio africano)

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Imagen destacada: Miren Lauzirika

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