¿Sabes qué es la columna izquierda? ¿Para qué sirve? Se trata de una forma de analizar las conversaciones. propuesta por Chris Argyris y Donald Schön y nos va a permitir avanzar de la arrogancia de la verdad a la humildad de la opinión. Descubre las 3 alternativas que ofrece la columna de la izquierda.

la-columna-izquierda

Este ejercicio permite comparar nuestro lenguaje verbal literal en una conversación cualquiera, con las interpretaciones, opiniones, juicios, inferencias, prejuicios, suposiciones, emociones y sentimientos, que estamos manejando a nivel interno en el transcurso de esa misma conversación. Un verdadero reto, ¿verdad?

Imagino que el hecho mismo de plantearse el ejercicio provoca la sensación de asomarse a un precipicio o, al menos, para mí sugiere la misma sensación de vértigo y respeto.

Esa especie de incomodidad deriva de que la existencia de la columna izquierda revela que no somos personas tan objetivas como pensamos ser. Nos hemos acostumbrado a pensar que nuestras opiniones son verdaderos hechos contrastados, son “la verdad”, y las personas que no las comparten, simplemente están equivocadas.

El hecho de analizar la intra-conversación que cada persona tiene consigo misma y hacer el esfuerzo de ver cómo esa misma conversación plagada de cuestiones puramente subjetivas está influyendo en nuestras conversaciones y, en consecuencia, en nuestras relaciones me parece una verdadera cura de humildad.

Una vez que conocemos la existencia de la columna izquierda no podemos fingir que no existe en nuestro caso y que no existe en el caso de las demás personas. La subjetividad nos acompaña ineludiblemente, pero el peligro no está en tener opiniones subjetivas, sino en no ser consciente de que son precisamente eso, opiniones. Hay que ser valiente para atreverse a explorar las columnas izquierdas ajenas y poner en cuestión las propias. Eso se llama aprendizaje.

En todo caso, son 3 las alternativas que ofrece la columna izquierda:

  1. Expresarla sin cortapisas, bajo el amparo de ser una persona sincera y honesta. Esto, según Fredy Kofman es “vomitar” la columna izquierda, lo cual provocará inevitablemente conflictos y conductas antisociales.
  2. Callársela, es decir, “tragársela”. Lo cual tampoco produce soluciones, genera resentimiento y deja parte de la verdad escondida.
  3. Procesar el contenido de esa columna izquierda para trasladar su esencia al exterior de manera adecuada. En la parte superficial de nuestra columna suele haber cuestiones con las que no nos gusta identificarnos (ira, miedo, inseguridad, frustración, rabia…). El reto consiste en seguir escarbando por debajo de esa capa superficial para llegar a lo profundo y auténtico del mensaje.

Aplicando la columna izquierda a los sesgos de género, os propongo el reto de analizar las opiniones, juicios, expectativas e interpretaciones que hemos incorporado a nuestra columna izquierda sobre lo que significa ser mujer. ¿Os atrevéis?

Si te ha gustado este artículo, te animamos a compartirlo por las redes sociales. Recuerda que también podemos conversar en Twitter (@EmakumeEkin) y en nuestra página de LinkedIn (/company/EmakumeEkin). Y si no quieres perderte ninguno de nuestros artículos, también puedes suscribirte al blog.

¡Gracias por la difusión de #EmakumeEkin y por la visita!

Imagen: Miren Lauzirika

TwitterLinkedInGoogle+FacebookPinterestEmail