Se conoce como cláusulas suelo a aquellas condiciones que incluyen algunos préstamos hipotecarios con el objeto de limitar la bajada de los tipos de interés cuando son variables, hasta un tope fijado en el contrato.

Para quienes no hayan contratado nunca un préstamo hipotecario, algunas nociones básicas financieras:

Cuando solicitas un préstamo, te comprometes a devolver el importe que recibes más una cantidad adicional. Esta cantidad se fija aplicando un porcentaje al dinero que te han prestado y este porcentaje es el tipo de interés.

En el caso de los préstamos hipotecarios, desde hace bastantes años es habitual que este porcentaje no sea fijo. Se utiliza un tipo llamado de referencia y cada año se recalcula la cuota mensual en función de ese tipo. El tipo de referencia más utilizado es el euribor, aunque no es el único que existe.

El euribor es un tipo variable. De hecho, hay más de un euribor: diario, mensual, media mensual, a tres meses, a un año…

En las hipotecas suele utilizarse el euribor a 12 meses.  A modo de ejemplo, la siguiente tabla muestra el primer valor del año del euribor desde 2008:

El primer valor del año
02-01-2017 -0,083%
04-01-2016 0,058%
02-01-2015 0,323%
02-01-2014 0,555%
02-01-2013 0,543%
02-01-2012 1,937%
03-01-2011 1,504%
04-01-2010 1,251%
02-01-2009 3,025%
02-01-2008 4,733%

 

Como se aprecia en la tabla, el euribor lleva acumulando caídas de forma prácticamente ininterrumpida los últimos años.

Las cláusulas suelo son condiciones que incluían algunas hipotecas de tal forma que, aunque el tipo de interés se fijaba sobre el euribor, nunca se podía bajar de ese suelo pactado. En la práctica, si el euribor subía, la cuota de la hipoteca subía, pero si el euribor bajaba, la cuota sólo bajaba hasta el suelo pactado. Estas cláusulas impedían beneficiarse de las sucesivas bajadas del euribor.

Ahora, después del fallo del Tribunal de Justicia Europeo sobre la nulidad de estas cláusulas y ante la más que previsible recuperación de los importes pagados, se deberá regularizar con Hacienda estos importes.

En el caso de quienes tributamos a la Hacienda Foral de Bizkaia nos interesa saber que el 14 de marzo se ha publicado ya, en el Boletín Oficial de Bizkaia, el Decreto que modifica la norma foral del impuesto sobre la renta de las personas físicas en relación a las cláusulas suelo.

El texto íntegro está disponible en la web de la Hacienda Foral.

Los puntos más importantes a tener en cuenta son los siguientes:

Es aplicable a la devolución de cantidades como consecuencia de:

  • acuerdos celebrados con las entidades financieras y
  • la ejecución del cumplimiento de sentencias judiciales o laudos arbitrales.

Efectos:

  • desde el 1 de enero de 2017 y
  • periodos impositivos anteriores no prescritos.
  • Si nos hemos deducido estos importes (en todo o en parte) como adquisición de vivienda.
  • Si la devolución la dedicamos a amortizar el importe del préstamo que tenemos no deberemos practicar ninguna regularización.
  • En todo caso, deberemos devolver las cantidades indebidamente deducidas en la próxima declaración de renta.

Hay que recordar que no todos lo préstamos hipotecarios se contratan para la compra de vivienda habitual. Cuando el destino del préstamo ha dado lugar a deducción en el IRPF (por ejemplo, para adquirir bienes alquilados) habrá que presentar declaraciones complementarias de los ejercicios no prescritos.

Como ya he dicho, no todas las hipotecas se firmaban con cláusula suelo. Como cualquier otro producto, se vende en el mercado, en este caso en el mercado financiero. Las personas podemos informarnos y contratar aquello que nos parezca más conveniente rechazando lo que no se ajusta a nuestras necesidades. 

Lo que es indudable es que con las entidades financieras no se da una negociación paritaria. No es de igual a igual. Las cláusulas suelo se han impuesto a personas con menor capacidad de negociación. Esta menor capacidad de negociación suele ser consecuencia de falta de conocimiento financiero o menores recursos económicos. Como siempre, la banca ha hecho más negocio con las personas más débiles y con quien menos tiene, así que esta me parece doblemente buena noticia.

Ya sabes, repasa las cláusulas de tu hipoteca y, ante la duda, infórmate en Hacienda o recurre a un@ profesional.

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