Pues aquí estamos otra vez, noviembre y ya con la última hoja  del calendario a la vista. Y un año más, entre los anuncios de la lotería de Navidad, las colonias y los juguetes se nos cuelan otros mensajes, igual de esperados pero mucho más prosaicos: “¿Cómo llevamos la planificación fiscal? ¿Ya hemos repasado cómo vamos a cerrar y qué pago de impuestos se va a generar?”

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Estas son preguntas que debemos realizarnos. No son tareas solo para las empresas grandes que cuentan con departamento financiero. Esta tarea, en la medida de nuestras posibilidades debemos acometerla también los y las emprendedor@s.

Hace unos días,  una emprendedora me pedía que le especificase que cosas concretas debería pedir a su asesoría.

Tendemos a delegar el cumplimiento de las obligaciones fiscales y despreocuparnos considerando que no es nuestra tarea. Es cierto que, en muchas ocasiones, es incluso imprescindible  delegar estas labores en profesionales cualificad@s. También es cierto que esto no debe llevarnos a “olvidar” que nuestras empresas o emprendimientos no se gestionan solos, ni esa gestión está delegada en la asesoría.

Debemos, pues, plantearnos. ¿Cómo vamos a cerrar? ¿Vamos a dar beneficios o pérdidas? ¿Cómo va a quedar por tanto nuestro impuesto de sociedades (en el caso de sociedades) o nuestra declaración de I.R.P.F. (si somos autónom@s)?. Aún estamos a tiempo de tomar decisiones que afecten a estos resultados a través de las bonificaciones o deducciones.

Así que, párate un momento y realiza una proyección de cierre. A estas alturas del ejercicio, será una tarea bastante sencilla.  Si lo necesitas asesórate sobre cual será tu factura fiscal y sobre tus posibilidades de deducciones o bonificaciones. Es cierto que el impuesto no lo presentaremos hasta junio o julio del próximo año. Pero también es cierto que, entonces no tendrás ninguna posibilidad de modificar el resultado.

Por otra parte, no olvides que este es un dato necesario para la planificación de tesorería. Sobre ésta, la planificación de tesorería, hablaremos en otro momento.

Ahora, entre loterías, colonias y juguetes, conoce cuál será tu resultado y a cuánto ascenderá tu pago de impuestos. Siempre te quedarán los mensajes de paz y amor y los anuncios de cava y bombones para compensar el disgusto.

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Imagen: Miren Lauzirika

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