Es muy emocionante ver estos días previos a la huelga del 8 de marzo cómo se va manifestando el movimiento.

24 horas. Va a ser una huelga que aborda el cuidado, el trabajo y el consumo. Sobre todo es muy revelador que la huelga afecte también a los trabajos no remunerados, los llamados trabajos “reproductivos”. Esos trabajos que nadie quiere ver, esos que vienen recayendo mayoritariamente sobre las mujeres y que suponen un peso añadido que no nos corresponde. Un peso que hay que repartir de forma más equitativa.

Conocemos muchas emprendedoras y empresarias que desean fuertemente avanzar mejor en sus negocios, avanzar más rápido o con más ligereza para ir a por lo que cada una de ellas entiende como éxito. Si embargo, a menudo los cuidados (de personas dependientes,  criaturas, la compra, otras cuestiones domésticas muy variadas…) están demasiado presentes en su día a día.

Le comen tiempo para su estrategia, su labor comercial, sus acciones clave, asistir a eventos estratégicos para dar pasos… Cuando una se intenta trabajar su futuro, crear su empresa, hacer lo que quiere hacer, también necesita repartir mejor el peso de los cuidados. De lo contrario va en contra de su empresa, de su independencia económica, de su cotización, de su jubilación.

Parar para avanzar. Razones para la huelga del 8 de marzo

Y esa es una excelente razón para que nosotras, como empresarias, emprendedoras, aquellas que trabajamos por nuestra cuenta, paremos también ese día. Por hacer respetar nuestro tiempo, nuestras perspectivas profesionales, por poner límites, por hacernos valer. Por tomar conciencia de un movimiento, un paso al frente que va a tener lugar en más de 100 países en todo el mundo y que, independientemente del seguimiento que quede reflejado en los medios de comunicación generalistas, será un movimiento que haga pensar y avanzar. Ese día nos van a dejar de “felicitar” por ser mujeres y se va a entender mejor el espíritu reivindicativo del 8 de marzo.

Para las mujeres como para los hombres, supondrá una reflexión para entender qué trabajo es el remunerado y el no remunerado, el visible e invisible, el valorado y el infravalorado.

Y una oportunidad para hacer cosas que no hacemos normalmente. Como ese día es huelga de consumo, será un día interesante para pasear, hablar, debatir, manifestarse. Participar activamente, más aún, de la vida pública. Ese día servirá para hacernos nuevas preguntas, para parar. Parar para avanzar.

8 de marzo

Eskerrik asko Aida Pérez www.aidearte.com

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