Entrevista a Lucía Camargo de Berba, educadora social, y socia de EmakumeEkin.

Cuéntanos brevemente a qué se dedica tu empresa

Desde Berba me dedico a trabajar con personas que sufren maltrato psicoemocional dentro de la pareja y necesitan ayuda para poder tomar la decisión de salir de esa relación tóxica. También con personas que tras la ruptura sienten la necesidad de trabajar en sí mismas para poder sanar el dolor de haber sufrido maltrato psicoemocional.

Ofrezco sesiones de acompañamiento individual y de pareja (desde la adolescencia hasta la adultez). Sesión tras sesión, la persona o personas integrantes de la pareja, van adquiriendo herramientas y capacidades, autoestima y empoderamiento para poder vivir en armonía consigo mismas y con los vínculos afectivos que establezcan a lo largo de su vida.

Imparto talleres de educación sexoafectiva dirigidos a madres y padres, profesionales, personas en la adolescencia y personas jóvenes. ¿Por qué a todos esos colectivos y no solo a personas jóvenes? Porque tenemos como labor educar en relaciones de buen trato en la adolescencia y juventud. No solo vale con la fuerza que hacemos las personas especializadas en Educación Social, las familias, la educación que damos en casa y en el cole, el centro médico y de salud, etc.

Necesitamos personas y profesionales que conozcan los entresijos de la educación sexoafectiva para acompañar de manera activa a la juventud y poder ayudarles a no vivir bajo el paraguas de las relaciones tóxicas que tanto consumimos las personas en medios de comunicación, redes sociales, pelis, series, música… En Berba creemos en el papel activo de toda la sociedad como agentes de cambio por un mundo donde la moda no sean las relaciones tóxicas, sino las relaciones de buen trato.

También ofrecemos servicio de acompañamiento y mediación familiar, tanto en formato online como a domicilio en Bilbao y alrededores, para todas aquellas familias que consideren oportuno resolver sus conflictos por un proceso más amable que el judicial: la mediación. Se trata de una alternativa a la vía judicial totalmente legal desde la cual poder resolver los conflictos de una forma en la que las partes puedan involucrarse en el proceso y que, mediante el diálogo asertivo y la guía de una figura mediadora, puedan dar con la solución acertada y consensuada.

¿Qué te motivó a dar el paso?

Creo que siempre tuve en la cabeza la idea de emprender, desde pequeña, aunque al principio quería ser peluquera, luego decoradora de interiores, costurera de vestidos de novia… Y aquí me tenéis, Educadora Social especializada en Violencia de Género e Igualdad, mediadora familiar y siempre leyendo, estudiando y formándome más y más en feminismo y pornografía.

Me animé a emprender al sentir que no encajaba en una empresa ni en su filosofía. Cuando les cuento a las entidades que los talleres me gusta hacerlos sin mesas y sillas, para ver a las personas participantes tiradas por el suelo plasmando sus ideas y repensando sobre conceptos en cartulinas llenas de garabatos y colores, creo que se asustan un poco.

Luego recuerdo las jornadas de Innovación del programa Bizkaia Talent y aquella aula con hierba, donde creábamos cosas con Legos, globos y celo, y aspiro a que mi empresa algún día se vea así. Creando y revolucionando el mundo y a las personas desde un aula o una oficina con hierba artificial.

¿Qué personas te sirvieron de referente para dar el paso?

Mis maestras y referentes para querer desencajar completamente en la filosofía de vida actual fueron Amelia Tiganus y Mónica Alario Gavilán. Amelia sí que emprendió con la Fundación Emargi, pero lo que me gusta de ella es su fuerza y todo lo que trasmite.

Mónica Alario hizo una tesis impresionante sobre política sexual de la pornografía. Para mí es una mujer referente que no se calla y va siempre a luchar por lo que cree, y ojalá ese libro eduque a muchas generaciones.

¿Nos cuentas un obstáculo y una oportunidad que hayas superado en este proceso?

El mayor obstáculo es la invisibilidad que sigue existiendo sobre la educación sexoafectiva, la violencia psicoemocional y sexual, la educación sobre estos temas desde que somos menores de edad y no querer ver de frente lo que nos hace sentirnos incómodas.

La mayor oportunidad que he superado ha sido crear mi empresa, a imagen y semejanza de mi filosofía de vida, mi moral y mi ética, sin la presión de nadie que me diga cómo debo hablar de violencia de género, sexual o pornografía. Poder hablar y tratar estos temas desde la raíz, el origen, y no quedarme en lo superficial, ni en rellenar currículum, ni hacer lavado de cara, como se hace en muchas entidades, colegios, sanidad, etc.

¿Qué nos puedes contar de tus próximos proyectos?

Actualmente, estoy tratando de dar a conocer un proyecto de educación sexoafectiva al que he llamado “Estás en línea y no me contestas”. Consta de 24h de formación dividida en 4 módulos que van haciendo un recorrido desde la construcción de género, la autoestima y la autoimagen, las relaciones tóxicas y finalmente la sexualidad y los mitos de la pornografía.

Aparte de esas horas de formación, el proyecto consta de diferentes sesiones de acompañamiento individualizado para personas en la adolescencia y personas jóvenes. Con necesidad de tener una persona de referencia que les guíe en esta etapa de la vida, que psicoemocionalmente es compleja y llena de cambios y más siendo la época en la que comienzan las relaciones sexoafectivas que pueden marcar su desarrollo.

Este proyecto también consta de sesiones de acompañamiento grupal a jóvenes que deseen tener un grupo de identificación, apoyo o seguimiento donde poder expresarse libremente, proponer temas de discusión, crear iniciativas o propuestas de talleres. Un grupo donde sentirse reconocidos como personas adolescentes y jóvenes agentes de cambio.

¿De qué te sientes más orgullosa?

Me siento orgullosa de todo el proceso, pero sobre todo de haber superado el miedo a emprender y estar intentando todos los días que Berba pueda mantenerse a flote, aunque esté siendo una tarea bastante complicada porque como ya os decía anteriormente, no me gusta tratar temas incómodos y en Berba no tenemos pelos en la lengua.

Muchas gracias, Lucía Camargo por contarnos tu proyecto.

Lucia Camargo
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