Entrevista a Victoria López.
Cuéntanos brevemente a qué se dedica tu empresa
Rizom es un proyecto de acompañamiento estratégico para fundadoras y marcas con propósito. Les ayudo a ordenar la estructura de su negocio, su oferta, su comunicación y su forma de crecer, sin perder la esencia del proyecto ni dejar su bienestar fuera de la ecuación.
Combino estrategia empresarial, herramientas prácticas y un sistema de trabajo en Notion para transformar información dispersa (ideas, decisiones, finanzas, contenidos o próximos pasos) en una base viva desde la que comprender el negocio, decidir con más criterio y avanzar sin depender de la improvisación.
¿Qué te motivó a dar el paso?
Rizom nació al observar una contradicción que se repetía en muchos proyectos con propósito, personas con muchísimo compromiso e ideas valiosas que, sin embargo, estaban sosteniendo sus negocios desde la improvisación, la sobrecarga y la soledad. Me di cuenta de que el problema no siempre era la falta de esfuerzo o de conocimiento. Muchas veces era la ausencia de una estructura que conectara el propósito con las decisiones cotidianas. Quise crear el acompañamiento que a mí también me habría gustado encontrar, un espacio que aportara rigor estratégico, pero que entendiera que detrás de cada negocio hay una persona, con límites, ritmos y una vida que también necesita aire.
¿Qué personas te sirvieron de referente para dar el paso?
Me viene a la cabeza mi tía Carmen, uno de mis referentes más claros. Siempre ha sido una mujer que ha vivido a su ritmo y a su manera, sin ajustarse a lo que se esperaba de ella, sino construyendo su propio camino con coherencia y libertad. Esa forma de estar en el mundo ha influido profundamente en mi manera de emprender. Me ha ayudado a entender que no existe una única forma válida de hacer las cosas, y que el éxito también puede medirse desde el bienestar, la autonomía y la capacidad de sostener una vida que tenga sentido para ti.
¿Nos cuentas un obstáculo y una oportunidad que hayas superado en este proceso?
Uno de los mayores obstáculos ha sido aprender a convivir con la incertidumbre. Cuando estás creando algo nuevo, es fácil pensar que necesitas tener todas las respuestas antes de mostrarlo. En mi caso, eso podía llevarme a revisar demasiado, querer construir un sistema perfecto o dudar de si Rizom sería realmente útil.
La oportunidad apareció cuando entendí que no tenía que diseñarlo todo desde la teoría. Podía construirlo junto a las personas a las que quería acompañar, escuchar sus necesidades y tratar cada prueba como una fuente de aprendizaje. Ese cambio me permitió pasar de buscar certezas a trabajar con hipótesis, señales y pequeñas decisiones más conscientes que respeten mi ritmo.
¿Qué nos puedes contar de tus próximos proyectos?
Ahora estoy centrada en terminar y validar Sustrato, la base estratégica y operativa de Rizom. Es un sistema de trabajo en Notion que conecta estrategia, finanzas, comunicación, organización e impacto para trasladar la visión del negocio al trabajo cotidiano sin perderse entre herramientas dispersas.
También estoy desarrollando talleres y experiencias de acompañamiento para emprendedoras y entidades. A medio plazo, me encantaría que Rizom creciera como una red en la que las fundadoras puedan aprender, compartir recursos, colaborar y sostener sus proyectos acompañadas.
¿De qué te sientes más orgullosa?
Me siento orgullosa de haber construido Rizom sin esperar a sentirme completamente preparada. De haber seguido avanzando entre dudas, de haber tomado decisiones que no siempre eran las más fáciles y de haber aprendido a cuidarme mientras daba forma al proyecto.
También me enorgullece haber reunido en Rizom partes de mí que durante mucho tiempo parecían separadas: la estrategia, la creatividad, la gestión y una forma más humana de entender el trabajo. Estoy intentando construir algo coherente con lo que pienso y con la vida que quiero defender, cuestionando modelos que normalizan el agotamiento y demostrando, también para mí misma, que es posible avanzar de otra manera.




