María García es una de las profesionales que forma parte de nuestro equipo EmakumeEkin. Nos conocimos dentro del programa de #EmprendedorasDFB y, rápidamente nos dijo: yo también quiero #SerEmakumeEkin. Vamos a presentarte a una gran mujer. Lee, lee…


¿A qué se dedica tu empresa?

Mi empresa se llama nGloba Strategy y nos dedicamos a ayudar a crecer a personas, equipos y organizaciones. Lo hacemos uniendo estrategias de mercado innovadoras basadas en las fortalezas de nuestros clientes con el desarrollo de personas y equipos, orientándolos a resultados que puedan medirse, y haciendo las cosas fáciles.

Algunos ejemplos de lo que hacemos pasan por mejorar la competitividad de los productos, penetrar en nuevos mercados nacionales e internacionales, modificar procesos comerciales y de marketing,  formar y entrenar equipos comerciales, lanzar nuevos productos o servicios y diversificar en base a las capacidades de cada cliente concreto.

También implantamos sistemas de gestión por competencias, detectamos y evaluamos el talento, contribuimos a mejorar la eficacia y la cohesión de los equipos, optimizamos la arquitectura organizacional, impulsamos el liderazgo, la comunicación y formamos y entrenamos en habilidades socio profesionales y directivas.

Para ello utilizamos metodologías punteras que adaptamos a las necesidades concretas de cada cliente y que se nutren de diferentes disciplinas como el marketing,  la psicología, el coaching, la solución creativa de retos y la programación neurolingüística por mencionar algunas.

Esta mezcla de metodologías, desemboca en una amplia  gama de herramientas  generadas por nosotras y registradas con “copyright nGloba” que hace que nuestra propuesta de valor sea muy completa, única y diferencial en el mercado.


¿Qué te motivó a dar el paso?

Cuando echo la vista atrás, compruebo que fue una mezcla de factores. Por un lado, un mercado laboral que se iba estrechando por causa de la crisis y que cada vez me ofrecía empleos menos relacionados con lo que a mí me apasiona y a lo que me he dedicado durante toda mi vida profesional “por cuenta ajena”, que es poner el foco en las personas para acompañarlas a crecer y orientarlas a objetivos de índole personal y/o profesional.

Por otro lado, mis ganas de seguir profundizando en el conocimiento de la naturaleza humana y el funcionamiento de las organizaciones, hizo que decidiera tomarme un tiempo para formarme en estas materias.

Y para rematar el panorama, aunque no voy a negar que me diera miedo y bastante vértigo, sentía dentro de mí unas ganas irrefrenables de tomar el timón de mi vida profesional y trabajar en un entorno que me permitiera hacerlo, como diría Frank Sinatra, a mi manera.


¿Qué personas te sirvieron de referente?

Para contestar a esta pregunta, tengo la inmensa suerte de no tener que irme demasiado lejos.

Por un lado mi aitite (abuelo) materno. Un hombre que con una gran calidad humana, sentido de equipo y mucho coraje, se hizo a sí mismo. En un entorno y una época nada favorables para poder acceder a la cultura y a la formación, aunó tesón y sacrificio para progresar en su crecimiento personal y profesional y llegó a ser el (muy querido por todos los mineros a su cargo), capataz de la Mina Julia en Bilbao.

Por otro lado, mi bisabuela materna, que fue una mujer adelantada a su época. Autodidacta, devoradora de libros, apasionada de los primeros pasos de la industria cinematográfica, empresaria al frente de un pequeño negocio y cabeza de familia que educó sin ningún tipo de diferencia a sus hijos y a sus hijas. Las historias y anécdotas de su vida me han acompañado siempre, y aunque no llegué a conocerla personalmente, el brillo y la intensidad con las que me mira desde las fotos en blanco y negro, me han inspirado desde que era pequeña.

Mención especial a las mujeres poderosas de Emakumeekin y a nuestra Idoia Postigo en particular, que en un momento de quiebro emocional muy fuerte, supo acompañarme a renacer de mis cenizas, a fabricarme un nuevo modelo de alas, a reírme de los peces de colores y a llegar mucho más allá de lo que yo misma hubiera imaginado.


Obstáculo superado y oportunidad inesperada.

El obstáculo más importante que he superado ha sido a nivel interno y consistió en ajustar unos 45 grados aproximadamente el rumbo de mi emprendizaje. Para ello tuve que tomar y comunicar decisiones dolorosas y pagar un peaje emocional y físico importante.

A día de hoy siento que ha merecido mucho la pena y que el aprendizaje extraído de esta experiencia ha sido un auténtico “Máster de vida” que me ha hecho una persona más fuerte que puede ayudar a otras que se encuentren en situaciones de desgaste similar, con muchísima más precisión y conocimiento de causa.

La oportunidad inesperada vino de mi manía de trabajar tejiendo redes de colaboración con profesionales multidisciplinares. Lo que comenzó siendo una colaboración profesional desinteresada y sin remuneración económica a tres bandas, acabó siendo una toma de consciencia de que hay ambientes, caracteres, y formas de trabajar que resuenan directamente con mis capacidades naturales, que hacen que con la mitad de esfuerzo avance el doble, me divierta el triple, reconozca mi esencia mezclada con la del resto del equipo en el resultado final y los clientes acaben tan encantados que repitan.

De este golpe de realidad surgió nGloba Strategy.


¿De qué te sientes más orgullosa?

En la esfera profesional estoy especialmente orgullosa del equipo que formamos. Tenemos formación, experiencia y diferentes capacidades, lo que nos hace ser complementarias y camaleónicas. Pero es que además,  como una vez le escuché a nuestra Beatriz López, estamos en la misma longitud de onda, existe ese feeling, esa confianza y reconocimiento mutuo que hace que no haya polaridades ni pérdidas de energía innecesarias derivadas de nuestras diferencias.

También estoy muy orgullosa de que pese a habernos puesto unos objetivos económicos y de penetración en el mercado muy ambiciosos para el 2015, aún no ha finalizado el primer trimestre y ya los hemos conseguido. Solo es un indicador más de que creo que hemos acertado con el equipo, con el cliente y con la gama de productos y servicios flexible y adaptable que  le ofertamos.

A nivel personal me siento muy orgullosa de haber aprendido a caer. Y es que, cuando pierdes el miedo a las caídas, caminas mejor y hasta te atreves a correr.

También estoy muy orgullosa de haber sabido cuando había que “parar el mundo”, cuándo era hora de bajarme de él para poder mejorarme y mejorarlo cuando me volviera a subir.

Y para finalizar, estoy muy orgullosa de esta comunidad en acción que formamos en Emakumeekin,  que piensa que como personas, como profesionales y como mujeres, tenemos aún mucho camino que recorrer y  que es mejor hacerlo en buena compañía.

entrevista-a-maria-garcia

¿Quién será nuestra próxima socia o mujer referente que se pase por nuestro blog y comparta sus experiencias? 

Si te ha gustado este artículo, te animamos a compartirlo por las redes sociales. Recuerda que también podemos conversar en Twitter (@EmakumeEkin) y en nuestra página de LinkedIn (/company/EmakumeEkin). Y si no quieres perderte ninguno de nuestros artículos, también puedes suscribirte al blog.

subscribirse-por-email-emakumeekin

¡Gracias por la difusión de #EmakumeEkin y por la visita!

TwitterLinkedInGoogle+FacebookPinterestEmail